LIMA, AIPE.- Cuando el presidente peruano Alberto Fujimori hizo su aparición en la reciente reunión de gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo en Nagoya, Japón, buscaba hacer un gesto de reconciliación del Perú con el sistema financiero internacional.
En efecto, resulta por lo menos inusual que un Jefe de Estado concurra a una Junta de Gobernadores del BID. Por lo general, este tipo de reuniones están reservadas a funcionarios ejecutivos, pero no a jefes de estado.
No obstante la tradición y el protocolo, Fujimori asistió invitado por el presidente del BID, Enrique Iglesias. El jefe de estado peruano lo hizo basado en un solo criterio: recomponer las relaciones del Perú con el sistema financiero internacional, luego de la política de aislamiento asumida por el gobierno del ex presidente Alan García.
Como se recordará, durante la administración García, el Perú proclamó una política de limitación unilateral del pago de la deuda externa a sólo diez por ciento del valor de las exportaciones de cada año. Esta política, recibida con beneplácito por los sectores izquierdistas de América Latina, produjo un enfrentamiento con la banca internacional y aún con las organizaciones financieras multilaterales que llevó paulatinamente a nuestro país a quedarse solo en el sistema financiero.
Cuando la limitación de pago proclamada por Alan García afectó las cotizaciones del Perú al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial y al Banco Interamericano de Desarrollo, el conflicto llegó a una fase suprema, pues Perú fue declarado "inelegible" para créditos de tales organizaciones , convirtiéndose en un paria internacional.
Mientras tanto, la misma política económica de García lo llevó a utilizar las reservas que dejaba de pagar por concepto de deuda externa en un pavoroso festín inflacionista, que terminó en la crisis económica más dramática que han vivido los peruanos en lo que va de su vida republicana.
Por ello, con el cambio de gobierno, la sabiduría popular acuñó un nuevo término político: la "reinserción". Reinsertarse en la jerga política peruana significa terminar con el demagógico aislamiento, ponerse al día con las organizaciones multilaterales y buscar fondos para empezar a pagar la deuda externa. Fujimori, adoptando los planteamientos de Mario Vargas Llosa, a quien derrotó en las elecciones presidenciales de 1990 , ha convertido la reinserción en uno de los temas principales de su gobierno.
Sin embargo, el camino escogido por Fujimori para "reinsertarse" no parece ser el más imaginativo ni el más conveniente para el Perú. En lugar de negociar separadamente con cada organismo multilateral, en una primera etapa ha preferido negociar con todos en conjunto, a través de la conformación de un "Grupo de Apoyo" integrado por distintos países amigos del Perú, para que éste asuma la deuda con el BID, el BM y el FMI y estos apoyen nuestra balanza de pagos y descongelen el financiamiento internacional.
Esta vía, elegida por el presidente Fujimori, ha recibido fuertes críticas dentro y fuera del país, por ser excesivamente onerosa para una economía en crisis y por ser, además, inconveniente políticamente. En efecto, la conformación del llamado "Grupo de Apoyo" ha terminado encerrando a Fujimori en una situación singular. El único país que por su actuación económica y geopolítica podría encabezar el "Grupo de Apoyo" es Estados Unidos. Pero Estados Unidos no es filántropo y sólo está dispuesto a hacerlo si Perú también coopera con él en el tema de la represión al narcotráfico.
Curiosamente así, Fujimori ha tenido que discutir, aceptar y eventualmente firmar, un convenio antidrogas con Estados Unidos para conseguir, correspondientemente, la aquiescencia de éste país a liderar el "Grupo de Apoyo".
Curiosas ironías de la vida. El capricho demagógico de un ex presidente, lo tiene que pagar un país aceptando, por razones de estado, la imposición de un convenio antidrogas.
De Nagoya a la cocaína. De García a Fujimori. Para los maoistas alucinados de Sendero Luminoso una nueva "guerra del opio" podría ser el mejor pretexto para generalizar la insurrección.
_____* Periodista y congresista peruano. |